La Casa

Por fuera y por dentro, un refugio



Está hecha de pizarra y madera, materiales característicos de la Arquitectura Negra.

En el jardín nos acompañan desde siempre, porque cuando llegamos ya estaban ahí, los doce robles que dan nombre a nuestra casa y otros alrededor que también conviven en armonía. Un guiño también al cine, a la película “Gone with the wind” (Lo que el viento se llevó, 1939) que marcó un punto de inflexión en la técnica cinematrográfica. Además de la archiconocida Tara, plantación donde se desarrolla la mayor parte de la acción del film, aparece la plantación vecina Doce Robles, cuyos magníficos jardines fueron rodados en Pasadena, California.

La casa está dividida en 2 plantas con sus habitaciones dobles. En la planta baja se encuentran dos habitaciones preparadas y adaptadas para cualquier discapacidad, además está el salón-comedor, donde se sirven los desayunos por las mañanas en horario de 8,30 a 10,30 h. En verano el porche cobra vida y en invierno la chimenea es la protagonista. La planta de arriba es abuhardillada con techo de madera. Todas las habitaciones cuentan con sus respectivos baños.

Las vistas son privilegiadas desde cualquier ventana o balcón al que te asomes. Se respira tranquilidad y sosiego en cada rincón con el pico Ocejón como guardián y protector de los Pueblos Negros de Guadalajara.

La calefacción y el agua caliente funcionan gracias a una caldera de biomasa, una pequeña contribución para conservar el medio ambiente, de gran poder calorífico. Además para la limpieza empleamos productos que respetan el medio ambiente, sin perfumes, y menos agresivos para favorecer la salud de nuestro planeta.

 

Salón comedor

la-casaUna chimenea da luz y cobijo al salón en esas frías tardes de invierno tan propicias para la lectura. Uno puede charlar, echar una partida de dominó, o sencillamente disfrutar del hechizo del fuego.

En verano, el porche es el gran protagonista del estío: gozar de la puesta del sol del valle se hace algo irresistible.

Y en el comedor se sirven los desayunos energéticos (a base de muesli, fruta de temporada, tostadas, mermelada casera, miel ecológica…) para aquellos entusiastas del monte dispuestos a pegarse una buena caminata o practicar una nueva actividad.

Las habitaciones

habitaciones La Vereda

Habitación cálida y acogedora por su techo de madera abuhardillado. Desde la cama la imaginación nos traslada a otros tiempos en que las maletas eran de cartón y madera, y la leche se repartía en lecheras por los pueblos. Tiene un ventanal con balcón y gran luminosidad.

El Espinar y Campillejo

Tanto El Espinar como Campillejo están adaptadas para cualquier tipo de discapacidad. Ambas son habitaciones amplias, agradables y cómodas. Sus baños asimismo están dotados de barras de seguridad, asideros y asiento para la ducha.